Como país nos hemos fijado metas de crecimiento, pero ¿son realmente viables si tenemos problemas sociales de fondo?
Con rabia me enteré que un seleccionado nacional de fútbol su 17 falleció tras ser atropellado por un conductor ebrio en Iloca, durante la madrugada del domingo.
Mientras veía las noticias y a sus amigos y compañeros afectados por la noticia, recordé unas imágenes que mostraron en televisión hace unas cuantas semanas.
En la Quinta Región, tras una redada policial detuvieron a un menor de 12 años por consumo de alcohol y drogas en la vía pública. Sí 12 años.
Este hecho me hace reflexionar sobre la siguiente pregunta ¿Qué sociedad estamos formando?
Es cierto que habemos muchas personas que hacemos lo posible por cambiar las conversaciones de nuestro país, pero qué nos falta.
Creo que hemos perdido los valores. La mentira parece ser la principal compañera de muchos chilenos por estos días, que ni siquiera se arrugan cuando inventan una barbaridad.
El problema, creo que va por el lado de la formación familiar. Es que el trabajo y las ansias por conseguir ese estatus social hacen que muchos padres de familia trabajen más de la cuenta y no se preocupen por las reales necesidades de sus hijos.
Parece que muchos se conforman con comprarles un montón de cosas de última generación más de que entregarles amor y escuchar sus problemas.
Como país nos hemos fijado metas de crecimiento, pero ¿son realmente viables si tenemos este tipo de problemas sociales?
El Bicentenario se ha instalado en el inconciente colectivo como el momento para despegar como país. Tal vez, como la fecha en que dejaremos de ser una promesa como país y nos convertiremos en una realidad consolidada.
La verdad, es que creo que nos falta mucho para ello, porque no soy un convencido que no sacamos nada con avanzar en desarrollo si los pilares de nuestra sociedad no están firmes y se desmoronan.
Es que cada cierto tiempo, nuestro país se remece con este tipo de noticias. Nos conmovemos por un tiempo y después se nos olvidan y volvemos a caer en este círculo vicioso hasta que nuevamente algo nos despierta de nuestro letargo.
Creo que es tiempo de plantearnos nuevas metas de crecimiento como país. Tal vez de dejar de lado el tema de desarrollo industrial y comercial y comenzar a vislumbrar un crecimiento como sociedad basado en los valores, que creo, perdimos hace mucho, para que de verdad la frase típica ?los jóvenes son el futuro de Chile? se haga una realidad.
Sociedad en Blogalaxia.
Sociedad en Technorati.
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo
devuelve las visitas oso maricón! ja!
Un abrazo